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el nombre del amor
última entrevista a teresa de calcuta
PREGUNTA: Usted
suele afirmar que no hay amor sin sufrimiento
TERESA DE CALCUTA: Sí, el verdadero amor hace sufrir.
Cada vida y cada relación familiar tienen que ser
vividas honestamente. Esto presupone muchos sacrificios
y mucho amor. Pero, al mismo tiempo, estos sufrimientos
se ven acompañados siempre por un gran sentido de
paz. Cuando en una casa reina la paz, allí se encuentran
también la alegría, la unión y el amor.
P: Su congregación ha abierto
casas para enfermos de SIDA en diferentes partes del mundo...
T de C: Hasta hace algunos años, algunas personas
llegaban incluso a suicidarse cuando recibían la
noticia de que estaban enfermos de SIDA. Hoy ni un enfermo
muere en la desesperación y en la angustia en nuestras
casas.
P: Las reglas de su congregación
indican que el trabajo por los pobres ha de realizarse tanto
«en la esfera espiritual como en la material».
¿Qué entiende por pobreza espiritual?
T de C: Los pobres espirituales son los que todavía
no han descubierto a Jesús o los que se han separado
de Él a causa del pecado. Los que viven en la calle
también tienen necesidad de ser ayudados en este
sentido. Por otra parte, me hace muy feliz el constatar
que, en nuestro mundo, podemos contar también con
la ayuda de gente bien asentada, a quienes ofrecemos la
oportunidad de hacer una obra buena por Dios.
P: Quienes la critican
aseguran que su único objetivo es convertir a los
que no son cristianos...
T de C: Nadie puede forzar o imponer la conversión:
tiene lugar sólo por la gracia de Dios. La mejor
conversión consiste en ayudar a las personas a amarse
unas a otras. Nosotros, que somos pecadores, hemos sido
creados para ser hijos de Dios y tenemos que ayudarnos mutuamente
para estar lo más cerca posible de Él. Todos
nosotros hemos sido llamados a amarle.
P: Usted dice que
sus hermanas no son trabajadoras sociales
T de C: Somos contemplativas, pues «rezamos»
nuestro trabajo. Desempeñamos un trabajo social,
pero somos mujeres consagradas a Dios en el mundo de hoy.
Hemos confiado nuestra vida a Jesús [...] El
trabajo que realizamos es importante, pero lo importante
no es la persona que hace ese trabajo. Hacemos esto por
Jesucristo, porque lo amamos. No somos capaces de hacerlo
todo. De todos modos, yo oro siempre por todos los que se
preocupan por las necesidades y miserias de los pueblos.
Muchas personas ricas se han unido a nuestra acción.
Personalmente no tenemos nada. Vivimos de la caridad y por
la caridad.
P: ¿Por qué entran
tantas jóvenes en su congregación?
T de C: Creo que aprecian nuestra vida de oración.
Oramos durante cuatro horas al día. Además,
ven lo que hacemos por los pobres. No es que sean trabajos
importantes o impresionantes. Lo que hacemos es muy discreto,
pero nosotros lo hacemos por los más pequeños.
P: ¿Qué mensaje le gustaría dejarnos?
T de C: Amaos los unos a los otros, como Jesús os
ama. No tengo nada que añadir al mensaje que Jesús
nos dejó. Para poder amar hay que tener un corazón
puro y orar. El fruto de la oración es la profundización
en la fe. El fruto de la fe es el amor. Y el fruto del amor
es el servicio al prójimo. Esto nos trae la paz.
© Estos fragmentos son
parte de la última entrevista concedida por la misionera
Teresa de Calcuta a la revista brasileña misionera
Sem Fronteras,
palabras transmitidas a la agencia Zenit. Adaptado por delirante.org
ALGUNAS CITAS DE TERESA DE CALCUTA:
“Cuanto menos poseemos, más
podemos dar. Parece imposible, pero no lo es. Esa es la
lógica del amor”
“La mayor enfermedad hoy día no es la lepra
ni la tuberculosis sino mas bien el sentirse no querido,
no cuidado y abandonado por todos. El mayor mal es la falta
de amor y caridad, la terrible indiferencia hacia nuestro
vecino que vive al lado de la calle, asaltado por la explotación,
corrupción, pobreza y enfermedad”
“La paz y la guerra empiezan en el hogar. Si de verdad
queremos que haya paz en el mundo, empecemos por amarnos
unos a otros en el seno de nuestras propias familias. Si
queremos sembrar alegría en derredor nuestro precisamos
que toda familia viva feliz”
“El fruto del silencio es la oración
El fruto de la oración es la fe
El fruto de la fe es el amor
El fruto del amor es el servicio
El fruto del servicio es la paz”
“Sé bien y lo saben cada una de mis hermanas,
que lo que realizamos es menos que una gota en el océano.
Pero si la gota le faltase, el océano carecería
de algo”
“No basta con que digamos: Yo amo a Dios pero no amo
a mi prójimo. San Juan dice que somos mentirosos
si afirmamos que amamos a Dios y no amamos a nuestro prójimo.
Es muy importante para nosotros darse cuenta de que el amor
para que sea auténtico tiene que doler”
delirios
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