Los sacrificios de luther king no me impresionaron

 

Muchos de los cristianos que todavía se niegan a ver a Martin Luther King como un instrumento de Dios no tienen problema en adorar en iglesias que una vez lo pintaron como su enemigo, se opusieron a sus ideales y que, directa o indirectamente, perpetuaron el pecado del racismo contra el cual peleó con su propio cuerpo. Vemos la paja en su ojo, pero no vemos la viga en el nuestro [...]. Se necesitó la grandeza de Luther King para despertar la conciencia de una nación del siglo pasado. ¿Qué nos impide en este nuevo siglo crear la amada comunidad de justicia, paz y amor por la cual King luchó y murió? ¿Sobre qué lado equivocado se planta obstinadamente la iglesia actual con respecto a ciertos temas? Como King solía decir, la presencia de la injusticia en cualquier parte es una amenaza para la justicia en todas partes.

De cuando en cuando, la gracia y el poder descienden sobre grandes líderes con defectos con el objetivo de condenar nuestra conducta y guiarnos. Al fin y al cabo, no fue la naturaleza humanista de King lo que me alcanzó, ni tampoco su ejemplo gandhiano de resistencia no violenta, ni sus sacrificios personales, por más inspiradores que fueran. Fue su fundamento en el evangelio cristiano lo que a la larga me hizo consciente de la viga en mi ojo y me obligó a prestar atención al mensaje que proclamaba. Como una y otra vez citaba a Jesús, finalmente tuve que escucharlo. Es probable que la Iglesia no siempre lo capte como es debido, y pueden pasar siglos o incluso milenios para que se abran sus ojos, pero cuando lo hace, el mismo amor y perdón de Dios fluyen como un río de agua viva. Es lamentable, pero cuando pude probar ese río, King ya había muerto.

© Philip Yancey en Sobreviviente, p. 60-61.
Yancey charló en exclusiva con Delirante; puedes leer la conversación en castellano pinchando aquí o escucharla en inglés aquí
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