JUAN LUIS GUERRA: EL OTRO GRAMMY

 

Hace algunos años invité al Señor Jesús a cenar conmigo. Me encontró desalentado y lleno de problemas. Aunque tenía muchas cosas, pues la música me había dado fama y dinero, había también un gran vacío en mi vida. Pensaba que el éxito y los reconocimientos podían llenarme por completo, pero no fue así. Nada pudo darme la paz que tanto ansiaba, hasta el día en que me hablaron de Jesús. El Señor me dijo: "No temas" y mi corazón. Sanó mis heridas y me dio su salvación, su amor y su paz, que sobrepasan todo entendimiento.

La canción Testimonio, es un recuerdo de mi fe: "No necesito pastillas para dormir si estás conmigo todos los sueños florecen cuando me hablas al oído. No necesito millones, ni acorralar los corazones, y solo en tu cafetera, todo el cielo enamorado, se cuela".

Aún no sé cómo agradecerle esta vida en abundancia, pues mi más hermosa canción se derrite ante su gracia. Es muy poco lo que puedo hacer por Él, pues Él dio toda su vida por mí. Desde que le encontré por primera vez, cada vez que me hablan del Señor Jesús me brillan los ojos. Él colocó todas las cosas en su lugar. Puso en mi corazón el derecho a decir públicamente a mi mujer que la amo, y lo importante que es, lo mismo que a mi amado hijo, retrato de mi cariño.

Espiritualmente, ahora "ni es lo mismo ni es igual". Jesús está tocando a tu puerta hoy, invítalo a cenar. Tan sólo abre tu corazón, pon tu vida en sus manos y descansa.

Extraído del Testimonio de Juan Luís Guerra

C.S. Lewis, el ateo transgresor
Bono, nacido entre guerras de religión
Teresa de Calcuta, sanidad en el...
Luther King, sus sacrificios no me...
Neal Morse, de rock progresivo y...
Francis Collin, más allá del genoma...
César Vidal, una reacción...
La extraña visión de un Delirante
 
© Delirante.org - Madrid - España
Diseñado por Delirante