| JUAN
LUIS GUERRA: EL OTRO GRAMMY
Hace algunos años invité
al Señor Jesús a cenar conmigo. Me encontró
desalentado y lleno de problemas. Aunque tenía muchas
cosas, pues la música me había dado fama y
dinero, había también un gran vacío
en mi vida. Pensaba que el éxito y los reconocimientos
podían llenarme por completo, pero no fue así.
Nada pudo darme la paz que tanto ansiaba, hasta el día
en que me hablaron de Jesús. El Señor me dijo:
"No temas" y mi corazón. Sanó mis
heridas y me dio su salvación, su amor y su paz,
que sobrepasan todo entendimiento.
La canción Testimonio, es un recuerdo de mi fe: "No
necesito pastillas para dormir si estás conmigo todos
los sueños florecen cuando me hablas al oído.
No necesito millones, ni acorralar los corazones, y solo
en tu cafetera, todo el cielo enamorado, se cuela".
Aún no sé cómo agradecerle esta vida
en abundancia, pues mi más hermosa canción
se derrite ante su gracia. Es muy poco lo que puedo hacer
por Él, pues Él dio toda su vida por mí.
Desde que le encontré por primera vez, cada vez que
me hablan del Señor Jesús me brillan los ojos.
Él colocó todas las cosas en su lugar. Puso
en mi corazón el derecho a decir públicamente
a mi mujer que la amo, y lo importante que es, lo mismo
que a mi amado hijo, retrato de mi cariño.
Espiritualmente, ahora "ni es lo mismo ni es igual".
Jesús está tocando a tu puerta hoy, invítalo
a cenar. Tan sólo abre tu corazón, pon tu
vida en sus manos y descansa.
Extraído del Testimonio
de Juan Luís Guerra
|