Año: 1980-2006
Álbum: Todos
Sello Discográfico: Island
U2 es un grupo profético en el sentido de que es
una banda de rock de inspiración y de transmisión
de autenticidad. Recomendamos toda su discografía,
pues como ocurre con las grandes leyendas de la historia
musical sería injusto seleccionar un solo álbum,
aunque quizás sea The Joshua Tree el disco que
abrió a U2 las puertas de la gloria.
U2 ha marcado un estilo imitado y versionado continuamente,
pero además de su indudable calidad musical es
posible que lo que más haya llamado la atención
de estos irlandeses, en especial de su líder,
Bono, es su implicación en los problemas sociales.
Bono se ha erigido como uno de los principales exponentes
del movimiento de condonación de la deuda externa,
y se ha reunido personalmente con el Papa o el mismo G-8.
También ha llevado consigo a África durante
dos semanas al propio secretario del Tesoro estadounidense,
para que visite in situ aquella miseria. Y aunque Bono
no es divino, ni muy diferente de cada uno de nosotros,
sirve de inspiración en su compromiso con los que
no tienen voz.
Bono se considera a sí mismo como un pecador rescatado
por la misericordia de Dios: un regalo inmerecido que
ha sido otorgado en la cruz del Calvario por Cristo. Por
eso la Gracia (ese don inmerecido) es asunto que brota
en varios de sus temas, incluido el precisamente llamado
Grace: “Gracia, ella carga sobre sí la
culpa. Ella esconde la vergüenza. Quita manchas.
Lo que una vez fue dolor, lo que una vez fueron desacuerdos,
lo que dejó una marca, ya no hiere, porque Gracia
extrae la belleza de las cosas feas. Gracia ve la belleza
en todas las cosas”
Pero la gracia no significa no hacer nada, sino todo lo
contrario. Este espíritu es el que se desprende
de una de sus más conocidas canciones, Sunday Bloody
Sunday, en la que se llama a la guerra contra el terrorismo
concluyendo el tema de la siguiente manera: “La
verdadera batalla acaba de comenzar, para proclamar la
victoria que Jesús ya ganó”.
Y es que no hay paz verdadera fuera de Jesús. Sí,
el planteamiento es radical, pero lo es porque la esperanza
definitiva tiene que ser radical: “Creo en el
Reino de los Cielos, cuando todos los colores se fundan
en uno; pero todavía estoy corriendo. Tú
rompiste los lazos, Tú soltaste las cadenas, Tú
llevaste la cruz, llevaste mi vergüenza... ¡Oh,
mi vergüenza!” I still havenīt found what Iīm looking for