| PHILIP YANCEY, CON MÁS DE 13 MILLONES DE LIBROS VENDIDOS , HABLA PARA DELIRANTE
"¿debo ACEPTAR QUE UNA SEÑORA BAJITA, MAYOR Y VESTIDA DE BLANCO Y NEGRO ME ALEJE DE DIOS?"
Philip Yancey es periodista y autor superventas
de una veintena de libros que han sido traducidos a 35 idiomas
con más de 13 millones de copias vendidas en todo el
mundo. Reside en Chicago (EEUU) y ha escrito para diferentes
revistas, entre ellas Reader' s Digest, Saturday Evening Post,
Nacional Wildlife o Cristianity Today.
Sus escritos abordan cuestiones profundas acerca del dolor,
los errores de la iglesia, el perdón, la fe cristiana
y el descreimiento. Asuntos que son abordados con una especial
sensibilidad a la vez que con rigor. Como el mismo dice, algunos
de sus libros más conocidos se nutren de sus propios
conflictos espirituales: “Yo escribo para mí
mismo, por lo tanto, mis libros son muy personales. Los escribo
para resolver cosas que me molestan, cosas para las que no
tengo respuestas. Mis libros son exploraciones e investigaciones
que abordan diferentes desafíos relacionados con la
fe, asuntos sobre las que me hago preguntas y que me preocupan”.
Algunos de sus títulos más conocidos son: Desilusionado
con Dios (1988); El Jesús que nunca conocí (1995),
Superviviente: cómo mi fe sobrevivió a La iglesia
(2003) o Rumores de otro mundo (2003). Sobre él, Billy
Graham comentó: “No hay escritor, dentro del
entorno protestante que yo admire y aprecie más”.
Con una actitud muy cercana y jovial, Yancey charló
para Delirante.org desde la habitación del hotel barcelonés
que le hospedaba durante su visita a Cataluña allá
por enero de 2007. Puedes leer esta entrevista a continuación
o escucharla en inglés pinchando
aquí 
CONVERSAMOS CON YANCEY, SUPERVIVIENTE
DE LA FE
DELIRANTE: Castigo, temor,
juicio, intolerancia, falta de libertad... Usted creció
en una iglesia que en algunos de estos aspectos recuerdan
al duro catolicismo oficial de la dictadura de Franco en España.
Este hecho ha contribuido a que nuestro país sea uno
de los lugares del mundo donde hoy menos conversiones al cristianismo
se producen y donde mucha gente dice: “creo en Dios
pero no en las iglesias”. ¿Qué puede decir
a quienes ven en las iglesias a un Dios lejano que coarta
libertades?
PHILIP YANCEY: Bueno, he aprendido que la iglesia puede alejar
a alguien de Dios del mismo modo como puede acercarle a él,
y yo mismo crecí en una iglesia muy del estilo a las
que alejan. En mi caso no fue en la dictadura de Franco sino
en el sur de Estados Unidos, bajo el racismo, en una iglesia
fundamentalista muy cerrada y llena de juicio, llena de aquellas
palabras que acabas de mencionar, por lo que entiendo perfectamente
eso que comentas.
Sin embargo tuve un amigo que se educó
en un colegio católico ¡de aquellos con la
típica monja caricaturesca que te atiza con la regla
en las manos cuando metes la pata! Este amigo se alejó
de todo lo que tuviese que ver con la religión aunque
un día decidió regresar tras preguntarse:
“¿Debo aceptar que una señora bajita,
mayor y vestida de blanco y negro me aleje de Dios?”.
Esto es lo que he aprendido, que somos nosotros quienes
tenemos las de perder si dejamos que la iglesia nos aleje
de Dios. De hecho, el propio Jesús fue arrestado
por la institución religiosa de su época,
siendo juzgado y hallado culpable. Y fue él quien
dijo que la verdad nos hace libres. Y si eso es verdad,
debemos entender que si el mensaje que recibimos de la iglesia
no nos libera es que entonces no es el evangelio de Jesús.
Por tanto, mi consejo a alguien que piensa así es
que no tire el agua sucia de la bañera con el bebé
dentro [Yancey usa este dicho anglosajón que alude
a la necesidad de separar la manipulación del objeto
manipulado] porque si miras atrás y ves a las personas
con las que trató Jesús observas que éstos
siempre eran las más mediocres, anti-héroes
a los que Jesús convierte en héroes. Esto
se ve incluso en las historias que cuenta, como la que habla
acerca de dos hermanos, de uno que es muy obediente y otro
que es un rebelde. Y es el rebelde, el hijo pródigo,
quien se presenta como el héroe. Cuenta historias
sobre ovejas, cien ovejas de las que noventa y nueve hacen
lo correcto, entrando al redil por la noche como buenas
ovejas. Pero una de ellas se ha perdido y Dios sale en su
búsqueda.
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| Rumores de otro mundo
es uno de los muchos libros de Yancey en los que el
periodista aborda con franqueza las debilidades de la
Iglesia y de los no cristianos frente a las señales
y respuestas que Dios nos ofrece a modo de rumores en
esta tierra |
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Francamente, me llevó unos
25 años de cristiano darme cuenta de que el evangelio
son realmente buenas noticias. Jesús no vino para
darnos una moral más estricta. Los judíos
entre los cuales él vivía eran las personas
moralmente más rigurosas de todo el Imperio romano.
Pero Jesús vino con un mensaje mucho más radical,
con un mensaje que no consistía en que Dios ama a
las buenas personas sino a las malas, que Dios desea que
su familia vuelva con él, que regresemos. Y es para
nuestro bien por lo que nos fue dado el evangelio. No es
algo que nos aleja del bienestar, es realmente el camino
que da sentido a la vida. Jesús dijo: “He venido
a daros vida en abundancia”, y la iglesia necesita
enfatizar este mensaje. Y si la iglesia no lo está
haciendo, por favor, no descalifiques el mensaje sólo
porque la iglesia se haya interpuesto en el camino. Encuentra
a Dios, encuentra el mensaje de Jesús para tu vida.
DELIRANTE: La enfermedad,
el dolor y todo el sufrimiento que existe en el mundo es
quizás el mayor de los obstáculos para que
muchos crean en un Dios personal. En sus libros se comprueba
que usted no es ajeno a este asunto y aborda con franqueza
estas grandes preguntas, pero... ¿Cuáles
son las grandes respuestas al problema del sufrimiento humano?
YANCEY: Chico, esa es la pregunta que nos ha asediado durante
siglos ¿verdad? Curiosamente, es una pregunta que
se hacen sobre todo aquellas personas que creen que Dios
debe ser un Dios de amor. Si crees que el mundo surgió
simplemente por azar y que no hay Dios, entonces, ¿por
qué preguntarnos por el sufrimiento? Simplemente
es como es. No hay nada que podamos hacer al respecto.
Sin embargo, lo cristianos creemos que en
el centro del universo hay un Dios que nos ama. Y si tienes
un hijo, un crío de tres años que padece leucemia,
o si te enfrentas a la situación de un padre que
sufre Alzheimer que está perdiendo el juicio, entonces
te preguntas cómo en esta situación puede
encajar la idea de un Dios de amor que se supone que está
en control de todo sufrimiento. He aprendido que cuando
me enfrento a una pregunta de este tipo, lo primero que
debo hacer es mirar a Jesús y ver cómo habría
respondido Él a una cuestión de este tipo,
pues creo que Jesús vino para enseñarnos como
es Dios. Jesús, de hecho, le puso cara a Dios. Por
tanto, si queremos saber como vive Dios estas situaciones
simplemente debemos observar los pasos de Jesús.
Cuando haces esto, rápidamente te das cuenta de que
muchas de las impresiones que tiene la gente [del Dios de
los evangelios] no se ajustan con la realidad. Cuando se
padece una enfermedad o nos enfrentamos al sufrimiento dentro
de la familia, son muchos quienes de inmediato piensan en
que “debo de haber hecho algo malo que ofendió
a Dios y por eso estoy siendo castigado”. Bueno, la
verdad es que nunca escuchamos un mensaje así de
labios de Jesús. Sí vemos cómo él
acompañaba a una viuda que acababa de perder a su
único hijo, o junto a un leproso, un marginado social
de su época, o junto a un paralítico.
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| Phlip
Yancey en una conferencia. El autor confiesa que creció
“en una iglesia estricta y fundamentalista del
sur profundo [de EE. UU.], y se me enseñó
a ver a Dios como un padre abusivo, extremadamente estricto,
airado, presto para condenarme al más mínimo
paso en falso [...] Los dirigentes de aquella iglesia
llegaron a instar a mi debilitado padre para que desconectara
el respirador artificial que le mantenía vivo
asegurándole que sería sanado milagrosamente.
Mi padre murió una semana más tarde, cuando
yo apenas tenía un año de edad”. |
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Jesucristo nunca les leía la
cartilla, nunca les dijo que estaban siendo castigados por
Dios. De hecho, contradijo a sus propios discípulos
y a otros más cuando éstos llegaban a esa
conclusión. Él iba y decía: “Dios
no quiere que estés enfermo, él desea que
estés bien”, y allá por donde fuera,
con todos los que se encontraba y se lo pedían, respondía
sanándoles, con amor, con consuelo. Este es el mensaje
principal que obtengo acerca de la cuestión del dolor.
Es fácil para muchos pensar que Dios está
causando ese dolor, pero no observo eso en la vida de Jesús.
Jesús nunca fue con esa historia a nadie.
Ahora bien, hay cosas que suceden en este mundo que obviamente
desagradan a Dios. De hecho, Jesús nos enseñó
orar para que la voluntad del Padre se hiciese tanto en
la tierra como en el cielo. Y lo cierto es que su voluntad
no se está estableciendo en la tierra como en el
cielo. Hay muchas cosas que nos son realmente espantosas,
muchas situaciones en este mundo que a Dios le son realmente
repudiables. Pero es muy importante para la persona que
sufre el recordar que Dios está de su lado, que Dios
no es el enemigo causante del dolor, sino que él
es partidario de que esté bien y que si eso no sucede,
Dios espera que saquemos algo bueno de ese sufrimiento por
el que se está atravesando.
DELIRANTE: En su libro Desilusionado
con Dios (Disappointment with God), usted aborda con sinceridad
el sentimiento de decepción con Dios que yace en
muchas personas, incluidos cristianos. ¿Qué
es lo más importante que le diría a alguien
que –quizás tras vivir una gran desgracia personal-
comienza a perder la fe en Dios?
YANCEY: Creo que le diría que es importante dudar
de tus dudas de la misma manera en que dudas de tu fe (risas).
Sí, analiza las alternativas. Me encanta una frase
utilizada en el Nuevo Testamento, en la primera carta a
los corintios, en la que Pablo habla del Dios de todo consuelo.
Una persona que está pasando por momentos difíciles
necesita esa palabra, una palabra de aliento. A veces esto
viene desde la iglesia y a veces no. Pero la descripción
que Pablo dio a las personas que estaban pasando por tiempos
difíciles fue la de un Dios que consuela. Y esa sería
mi oración para alguien que atraviesa por circunstancias
especialmente difíciles. En los momentos en los que
vivo más intensamente el dolor me gusta pensar en
esto. Mi tendencia natural es la de señalar al pasado
intentando averiguar por qué está sucediendo
esto, ¿qué lo ha causado?, ¿qué
papel juega Dios en esta situación? Siempre quiero
mirar atrás e intentar encontrar las causas y las
consecuencias. Pero cuando leo el Nuevo Testamento, cuando
observo la respuesta de Jesús para alguien que está
en dolor, él no pierde el tiempo mirando atrás.
Jesús no responde a los porqués, de la misma
forma en que Dios no lo hizo con Job. En lugar de esto,
afirma que ahora que esto ya ha sucedido, ¿cuál
es el lado positivo que podemos sacar? Pablo y Pedro, cuando
escriben a personas que están pasando por tiempos
difíciles, perseguidos por causa de su fe, afirman:
“en todo lo bueno continuar: Esperanza, perseverancia,
fe, paciencia y compasión por otros”. Ese sería
mi consejo para alguien que estuviera pasando por momentos
difíciles. No hemos recibido ninguna promesa de que
tendremos todo lo que deseamos en esta vida. No se nos ha
prometido que dispondremos de una vida sin penurias. Aunque
sí que se nos ha prometido que, a pesar de todo,
Dios puede usar las circunstancias para nuestro bien.
DELIRANTE: Su libro El Jesús
que nunca conocí (The Jesus I never know) muestra
como incluso en países de trasfondo cristiano existe
un desconocimiento general del auténtico Jesús
de los evangelios. ¿Cuáles cree que son los
conceptos erróneos más frecuentes que los
no cristianos tienen acerca de Jesucristo?
YANCEY: Un planteamiento erróneo muy extendido es
el que presenta a Jesús era un buen maestro, como
Buda o Mahoma, pero nada más, catalogado simplemente
como una de las grandes figuras religiosas. Pero si leemos
lo que dijo Jesús, eso haría que te rascases
la cabeza (risas) porque un buen maestro no va por ahí
haciendo afirmaciones extravagantes como que él es
el único Hijo de Dios. Por eso estamos ante un concepto
equivocado, pues si examinas la vida de Jesús y lo
que él decía acerca de sí mismo tienes
que cuestionártelo. Jesús se presentó
como único Hijo de Dios y el camino a Dios, y esta
es una piedra de tropiezo para muchas personas que tienen
esta idea errada sobre su persona.
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Los
líderes de dos de las bandas de pop-rock más
importantes de la historia, Noel Gallagher de Oasis
y Bono de U2, mantuvieron en 2001 una conversación
sobre Dios y la fe. Tras esta charla, Bono le enviaría
a Gallagher un ejemplar del libro ¿Qué
hay tan sorprendente en La gracia? de Philip Yancey
nada más morir el padre de Bono. Gallagher, sorprendido,
comentó este detalle del cantante de U2: “ha
tenido que ser muy difícil hacer esto, y sólo
porque dos personas estábamos interesadas en
ello ¡Qué tío!” |
Mi error de planteamiento no era muy diferente,
pues muchos de nosotros que hemos sido educados en la iglesia
o en una cultura de trasfondo cristiano tenemos esta concepción
errónea. Ahora me encuentro aquí, en el centro
de Barcelona, tras haber visitado catedrales y contemplado
mucho arte religioso. Y si observas este arte, gran parte
esta realizado en dos dimensiones, al igual que los iconos
de oriente. Son figuras inexpresivas, entes sagrados con
sus aureolas doradas, con haces de luces que emanan de sus
caras y cosas similares. Y visto así, se hace difícil
el pensar en Jesús como ser humano, como una de las
personas que caminaban a mi alrededor en la catedral. Sin
embargo, cuando lees los evangelios te encuentras con una
persona muy apasionada que en ocasiones se emociona hasta
llorar o que en otros momentos se enfada. Es el compendio
de estas dos circunstancias: los cristianos creemos que
Jesús era Dios, el Hijo de Dios, y que también
era humano, plenamente Dios y plenamente humano. Y si puedes
mantener estas dos realidades unidas comienzas a comprender
quien fue Jesús, pero observo que las personas tienden
a desviarse a un aspecto u otro. Muchos tienden a pensar
en él como solamente humano, lo cual plantea ciertos
problemas cuando lees lo que Él dijo acerca de sí
mismo. Otros piensan en él como alguien que no era
realmente humano, lo cual también provoca algunos
problemas, pues entonces no pensaríamos en Jesús
como alguien que puede relacionarse con nosotros y que entiende
lo que estamos pasando. Pero los cristianos creemos que
él era ambos, plenamente humano y plenamente Dios.
DELIRANTE: Señor Yancey,
muchas gracias, que Dios le bendiga y le inspire a nuevas
dimensiones de su labor y su vida.
YANCEY: Bueno, gracias Joel ¡Y borra de la entrevista
cualquier error o las palabras mal usadas! (risas)
DELIRANTE: Así lo
haremos. Disfrute de su tiempo en Barcelona y esperamos
la próxima vez poder entrevistarle personalmente
en Madrid.
YANCEY: Estaría muy bien, hemos estado una vez allí
y es una ciudad maravillosa. Fue estupendo.
© Entrevista realizada
y traducida por delirante.org
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